La presidenta del Cabildo de Lanzarote, María Dolores Corujo, compareció ayer viernes en rueda de prensa para dar cuenta de la evolución de la crisis desencadenada por la pandemia de la Covid-19.
En su intervención, que comenzó con un breve resumen de los últimos datos disponibles sobre número de afectados, Corujo valoró positivamente la situación actual pero insistió en la necesidad, en esta nueva fase, de extremar la responsabilidad individual para evitar rebrotes.
La responsable insular dio cuenta de la coordinación llevada a cabo en la Mesa Insular, que reúne semanalmente a Cabildo y ayuntamientos, destacando el esfuerzo realizado para afrontar de manera conjunta los retos planteados por la entrada en la Fase 1 del proceso de desescalada e hizo referencia a los principales acuerdos con respecto a la apertura y uso de los principales espacios públicos.
SITUACIÓN ECONÓMICA
Consciente de la preocupación generada por las noticias que se van conociendo sobre los previsibles recortes en el Bloque de Financiación Canario como consecuencia del descenso en la recaudación fiscal, la presidenta dejó clara su exigencia al Gobierno de Canarias de medidas compensatorias pues los ingresos procedentes del Bloque suponen el 40% de los ingresos totales de la Institución.
Corujo destacó que aunque todas las administraciones sufran la pérdida de recursos, la Comunidad Autónoma tiene a su alcance la posibilidad de endeudarse con la finalidad de financiar el gasto corriente, algo que no está al alcance de los Cabildos por imperativo legal.
La presidenta ha calificado su reclamación como “justa, razonable y adecuada” debido a que “una parte importantísima de nuestro gasto corriente se destina a atender competencias propias del Gobierno de Canarias que han sido transferidas o delegadas a los Cabildos sin la dotación económica adecuada” y señaló que durante demasiados años los Cabildos han cofinanciado competencias del Gobierno de Canarias con cargo a sus propios fondos.
Corujo ha adelantado que ha mantenido conversaciones con el presidente del Cabildo de Fuerteventura ante la realidad innegable de que son ambas islas las más castigadas por la crisis turística generada por la pandemia.
“No se trata, en absoluto, de una visión insularista. Se trata de que Canarias reconozca algo evidente, el golpe que se ha llevado nuestra economía se concentra, de manera especial, en dos islas: Lanzarote y Fuerteventura”, ha destacado Corujo.
La presidenta ha continuado afirmando: “Ambas islas llevamos años aportando muy por encima de lo que recibimos. Hemos sido auténticos motores en la recaudación de impuestos y en la generación de actividad económica. Ha llegado el momento de que la solidaridad cambie de sentido y Lanzarote y Fuerteventura se conviertan en objetivo prioritario. No queremos estar mejor que nadie, pero no vamos a tolerar estar peor que nadie”.
Corujo ha justificado con esas razones la necesidad de que el pacto de carácter autonómico promovido por el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, cuente con un anexo oriental.



