La investigación arqueológica en San Marcial de Rubicón amplía la búsqueda a nuevas áreas

La séptima campaña prioriza sectores aún no excavados y comprobará sobre el terreno las anomalías detectadas por los estudios geofísicos. El equipo documentará mediante topografía, fotogrametría y vuelos de dron varias estructuras situadas en el entorno de Papagayo

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El pasado lunes, 21 de septiembre, comenzó la séptima campaña de investigación arqueológica en el yacimiento de San Marcial de Rubicón, en Playa Blanca (Yaiza), con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre el primer asentamiento europeo permanente en el Atlántico mediante la investigación de áreas que hasta ahora no habían sido excavadas. Los trabajos se desarrollan en el marco del convenio de cooperación entre el Gobierno, el Ayuntamiento de Yaiza, la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

La campaña, dirigida por las arqueólogas María del Cristo González Marrero y María Esther Chávez Álvarez, modifica parcialmente la estrategia de intervención de años anteriores y concentra los esfuerzos en localizar nuevos espacios de ocupación humana. Para ello, se comprobarán sobre el terreno varias anomalías detectadas mediante los estudios geofísicos realizados durante las primeras fases del proyecto.

“Este año queremos evitar volver a abrir lugares del yacimiento que ya conocemos. La idea es ampliar nuestro conocimiento buscando nuevos espacios y nuevos indicios de presencia humana”, explica María del Cristo González, quien señala que el objetivo es “seguir las anomalías que el georradar detectó durante el primer y el segundo año y comprobar sobre el terreno si corresponden realmente a restos arqueológicos”.

Los trabajos se desarrollarán, entre otros puntos, en la denominada zona 1, en un sector situado al otro lado de la cresta rocosa respecto a las áreas excavadas anteriormente, y en la zona del barranco, donde los estudios geofísicos identificaron distintas anomalías.

Esta metodología ya permitió localizar algunos de los elementos documentados en campañas anteriores. “Algunas de las cosas que hemos encontrado en esta nueva etapa de Rubicón se han localizado gracias a las anomalías detectadas mediante el georradar, como ocurrió con la necrópolis o con la segunda torre”, señala la arqueóloga.

La intervención no contempla inicialmente continuar en espacios donde ya se ha confirmado la existencia de estructuras, como el área de hábitat europeo, la zona fabril o la necrópolis. “Sabemos que existen casas, construcciones y enterramientos en determinadas zonas. Ahora queremos intentar localizar otros espacios que todavía no conocemos”, explica González.

Entre las posibilidades que plantea la investigación se encuentra la identificación de nuevas viviendas o espacios vinculados a actividades productivas, especialmente relacionados con el trabajo del metal, a partir de la presencia de abundantes restos de escoria metálica localizados en el yacimiento.

Además de las excavaciones, la campaña incorpora trabajos de documentación topográfica y fotogramétrica de varias estructuras situadas en el entorno de la playa de Papagayo, próximas al yacimiento pero fuera de su delimitación original. Los vuelos de dron permitirán obtener ortofotografías y documentación topográfica para registrar con mayor precisión estos elementos e incorporarlos al estudio del territorio relacionado con San Marcial de Rubicón.

La campaña mantiene así el carácter multidisciplinar del Proyecto Rubicón, combinando prospección geofísica, excavación arqueológica, documentación territorial y análisis de materiales para avanzar en el conocimiento de un enclave fundamental para comprender los primeros momentos de la presencia europea permanente en Canarias y el proceso de conquista del archipiélago.

“Lo que buscamos es ampliar el mapa material del yacimiento y conocer qué ocurrió en espacios que todavía no hemos podido investigar”, resume la directora de la excavación.