
Tras haberse suspendido el pasado mes de abril por la pandemia, el verano ha conseguido dar finalmente la bienvenida a la novena edición de la Feria del Libro de Playa Blanca con una jornada celebrada este sábado en la plaza del Carmen en la que lectores, escritores y libreros se reencontraron nuevamente.

A pesar de que no hubo presentaciones ni actividades paralelas, autores locales muy conocidos y queridos, habituales en esta cita literaria, no fallaron tampoco este 2021 y atendieron al público sureño acercándoles sus últimos títulos tanto para público adulto como para infantil, como ‘Última parada’ y ‘Pequeños superhéroes’, en el caso de Miguel Aguerralde, o ‘Pasaje Begoña’ y ‘Conoce Timanfaya con Nico’, en el de Ismael Lozano. Por su parte Ico Toledo, autora de ‘Momento de parar’, promocionó ‘Dame alas’; Emilio Fernández Batista hizo lo propio con ‘El crimen de Tacoronte, quién mató a Dora’, obra que presentó en la Casa Benito Pérez Armas de Yaiza a mediados de junio; Ana María Vizitiu con su primera obra dedicada al púbico infantil ‘Pequeños amigos’; y Laura Curbelo con ‘Alma, la tortuga que perdió su calma’.
Las librerías más destacadas de la Isla acudieron también con puntualidad a esta cita montando su stand de novedades y clásicos para todas las edades, tanto en el caso de la local Osidinami como de las capitalinas Diama y Fajardo.

Tampoco faltó en esta jornada literaria la solidaridad, representada por la asociación para la protección animal Doggys del Sur, que apostó por la feria con su stand de venta de libros de segunda mano que les permite recaudar fondos y dar continuidad a su labor altruista.
La feria contó con todas las medidas de contingencia frente al covid-19, incluyendo control de acceso y aforo, obligatoriedad de uso de mascarilla y gel hidroalcohólico, así como un itinerario preestablecido y señalizado para realizar la visita.


