Yaiza aprueba que la Biblioteca Municipal de Playa Blanca pase a llamarse Javier Caídas Díaz

    Pleno de Yaiza

    El Pleno de Yaiza aprobó por unanimidad, en la sesión ordinaria celebrada este jueves en la Casa Benito Pérez Armas, la moción presentaba por el PSOE de Yaiza para que la Biblioteca Municipal de Playa Blanca pase a llamarse Javier Caídas Díaz.

    Javier Caídas durante la inauguración de la Biblioteca Municipal de Playa Blanca.
    Javier Caídas durante la inauguración de la Biblioteca Municipal de Playa Blanca.

    Tal y como destacaron representantes de los diversos partidos que forman la Corporación sureña, Caídas es sin duda alguna merecedor de esta distinción por su incesante lucha para que la Biblioteca de Playa Blanca fuera una realidad. Impulsor de su creación, abrió la página de facebook ‘Por una Biblioteca en Playa Blanca’ desde la cual emprendió una lucha que duró varios años -hasta la apertura de la Biblioteca- y en la que consiguió involucrar a vecinos sureños, escritores, empresarios e instituciones. Caídas fue fundador y presidente de la Asociación Cultural Castillo del Águila, desde la que continuó la labor junto a compañeros que fue conociendo en esa lucha por conseguir la apertura de la Biblioteca, además de fomentar la cultura organizando talleres y otro tipo de actividades literarias. Enamorado de la lectura, cumplió su sueño con la apertura de su propia librería, Barco de Papel, que estuvo situada frente a la Biblioteca que pronto llevará su nombre, y durante un largo periodo de tiempo disfrutó en Ondas Yaiza realizando un programa de entrevistas a escritores residentes y visitantes de esta Isla que tanto amaba.

    Su hija, Miranda Caídas, que estuvo presente en el pleno, no pudo evitar emocionarse con este sentido homenaje que recibirá su padre y que se aprobó tan solo dos días después del que hubiera sido su 49 cumpleaños. Este 17 de marzo se cumplirá el primer aniversario de su fallecimiento en República Dominicana, donde se trasladó por motivos laborales aunque parte de su corazón nunca abandonó Playa Blanca.