Carlos Almaguer: «Que te sientas extranjero en tu país es muy duro»

Carlos Almaguer
Carlos Almaguer.

Percusionista destacado, compositor y productor musical, Carlos Almaguer nació en la ciudad de Holguín, Cuba, aunque lleva ya más de dos décadas afincado en Lanzarote. Acaba de publicar su primera novela titulada «A la sombra del palo en Cuba», en la que acerca al lector a la dura realidad de la sociedad cubana. Una publicación con la que corre el riesgo de no volver a pisar su tierra natal.

Es Ud. un músico reconocido, ¿qué le empujó a escribir una novela?

La idea del libro siempre ha estado presente desde que salí del servicio militar en Cuba. Ves vivir muy bien a los jefes, el mío tenía una reserva con latas, comida, cerveza… y, sin embargo, en la calle no había nada de nada.

Uno de los detonantes fue que escuché que habían saqueado unas tumbas en Las Palmas para hacer ritos. Pero el definitivo, el más fuerte, cuando viajé en 2017 a Cuba con mi mujer y mi hija. Quise regalarle a mi hija una visita al delfinario y me dicen que si soy cubano no puedo ir porque hay una ley que prohíbe que los cubanos accedan a las embarcaciones a motor. Y me dicen que vayan ellas, por mi mujer y mi hija.

Cuando llegas a tu país crees que te van a dar la bienvenida, que te van a recibir bien porque eres uno más, te pueden tratar de tú a tú. Y encontrarte un lenguaje hostil, más control, imposiciones de la dictadura y que te humillen así… Que te sientas extranjero en tu país es muy duro.

Cuando volví de ese viaje me dije, tengo que escribirlo. Y sé que no me van a dejar entrar más porque en Cuba cualquier cosa que hagas contra el sistema… Ahora mismo yo voy a Cuba y en el aeropuerto me viran para atrás, no me dejan entrar.

Y aún así decide contarlo.

Cuando te humillan de esa manera…

¿Le ayudó el parón del confinamiento para escribirlo o ya estaba en marcha antes?

Ahí saqué el tiempo que me faltaba porque yo tocaba casi todos los días, e incluso tres veces al día, con lo cual iba escribiendo a ratitos en mis momentos libres. En el confinamiento aproveché para pulirlo y terminarlo.

«La gente se aferra por las necesidades y muchos negocian con las miserias de la gente»

La obra se presentó la semana pasada en nuestro municipio, con motivo de la Semana del Libro de Yaiza, ¿cuándo salió a la venta y qué le une a nuestro municipio?

El libro me llegó el 19 de marzo, como un regalo, justo el día del padre. Y de la que le dije a Daniel (concejal de Cultura) que tenía ya el libro fue el primero que me dijo para presentarla, la verdad.

Ahora vivo en Arrecife, por circunstancias de la vida, pero mi mujer es de aquí, de Yaiza, y hasta hace unos años hemos vivido aquí. Mi hija nació aquí también, es de Yaiza.

En el libro toca muchos temas. Habla de religión y santería pero también sobre sexualidad o política.

Hablo de todo, no es un libro sesgado. Hablo de las discriminaciones que hay en Cuba a las mujeres y a los homosexuales, que también se extiende a la religión porque el palo monte está vetado para los homosexuales. Y de la hipocresía porque todo se tapa para que parezca un mundo perfecto.

También sobre la medicina de Cuba, que es un negocio para el gobierno. Han querido vender que los médicos cubanos son los mejores del mundo y es para vender el producto porque los exportan como un servicio, es un negocio.

Y en la religión es igual, hay mucho engaño, mucha mentira. En el libro describo un ritual de iniciación al palo monte y hablo también de la santería. La gente se aferra por las necesidades y muchos negocian con las miserias de la gente.

«El cubano que está allí o el que quiera volver no se puede identificar con esto»

¿Tiene similitudes el proceso de creación musical y literario?

Al igual que en la música, las vivencias te inspiran, sean positivas o negativas. Normalmente busco el tema del que quiero hablar y creo primero la melodía e intento combinar diferentes ritmos como con ‘Luna llena’ (canción que ha compuesto para el disco que acaba de lanzar su hija), primero un lamento cubano y luego un chachachá. Creo una estructura y luego lo relleno. Y en el libro también, quería hacerlo con diferentes capítulos para incluir vivencias de mi juventud y cosas que la gente debe conocer, cosas históricas y de mi ciudad, de la santería. Que sepan cómo se vive allí de verdad, no como cuando van de vacaciones.

Si tuviera que poner banda sonora a la novela… ¿elegiría esa canción?

Sin duda, ‘Luna llena’ es una canción en la que participan también mi hermana y mi madre. Es un llamado a la esperanza y a la reflexión hacia el pueblo de Cuba, una canción que transmite el sentir de la vida allí.

¿Qué tal acogida está teniendo el libro en la comunidad cubana? ¿Qué le comentan cuando lo leen?

Mucha gente me apoya por lo bajito, excepto los que están en Miami. El cubano que está allí o el que quiera volver no se puede identificar con esto. Pero a nivel personal sí y de hecho me han mandado fotos con el libro desde Canadá, Holanda, Alemania… y te da un pequeño subidón, la verdad.

¿Y dónde se puede conseguir? ¿Está en ya en las librerías de la Isla?

No, de momento no lo he llevado a las librerías de aquí porque primero quiero hacer las presentaciones y venderlo en ellas directamente. Así que de momento solo está disponible en las presentaciones y a través de internet, en las páginas habituales. Ahí sí me interesaba porque así la pueden comprar desde cualquier país.

Para los que no pudieron acudir a la presentación, ¿tiene alguna otra prevista próximamente?

Sí, estaré en Tías el 21 de mayo y voy a hacer un pequeño concierto con música cubana antes de presentar el libro. Bueno, aquí en Yaiza también hubo música, cantó mi hija, Verónica Lucía, que acaba de lanzar un disco que he producido yo, que se titula ‘Con Cadencia’ y que incluye ‘Luna llena’ y la canción ‘No más nadas’, del que presentó el tráiler del videoclip en noviembre con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. No iban a salir al mismo tiempo pero al final por complicaciones y con la pandemia se nos ha juntado todo.

«La esperanza es que los organismos internacionales tomen cartas en el asunto»

¿Tendrá continuidad en el mundo literario o esto ha sido solo una excepción?

Sí, yo creo que sí. De hecho ya tengo pensado otro. Trabajé en una prisión y vi las cosas más terribles que uno se pueda imaginar.

Y cómo ve los pasos que están dando actualmente en Cuba, ¿cree que comienza el cambio?

Ese cambio no es real. Un sector de la cultura se está moviendo pero es minoritario. El gobierno tiene al sector mayoritario a sueldo, que son la gente que puede viajar, a los que el gobierno les deja grabar, les da instrumentos, equipamientos… y les dice lo que tiene que pensar, lo que tiene que cantar y cómo se tiene que expresar. Es cierto que el movimiento San Isidro ha hecho algo revolucionario, ha conseguido que un ministro se entreviste con un sector de la cultura y eso no había pasado antes pero el gobierno les escuchó e hizo caso omiso, ha sido un blanqueo de cara.

La dinastía de los Castro tiene un poder muy grande, tanto político como económico, y ellos no quieren que haya un cambio en Cuba. No lo van a permitir. En Cuba no hay partidos, no hay oposición. El malestar es muy grande pero la represión es tal que es muy difícil, la gente tiene mucho miedo. ¿Quién quiere ser el héroe?

«Mientras haya países con pocas oportunidades y otros con muchas, o mejores oportunidades, va a haber inmigración siempre»

¿No hay esperanza entonces?

La esperanza es que los organismos internacionales tomen cartas en el asunto. Solamente con que se diera la oportunidad de unas elecciones libres, pero libres, no como en Venezuela, manipuladas.

¿Y qué opina de nuestra política y lo que está ocurriendo aquí con los inmigrantes que llegan de África?

No me quiero meter mucho en política porque pienso que la aspiración general de cualquier sociedad debe ser tener lo mejor de la izquierda y lo mejor de la derecha. Aunque dicen que el centro no existe pero lo que tiene que haber es un equilibrio entre humanidad, derechos sociales, empleo, redistribución un poco de la riqueza… No estoy hablando de quitártelo todo a ti para que tú seas más pobre. Pienso que mientras haya países con pocas oportunidades y otros con muchas, o mejores oportunidades, va a haber inmigración siempre.

Todos tenemos derecho a emigrar y todos los pueblos han sido emigrantes en cierta etapa y siempre que las cosas estén mal en una parte del planeta o en un continente los otros irán a buscarse la vida y es inevitable.

Y hay que prestar ayuda al inmigrante, debe haber políticas activas para lograr una integración real. Como mínimo tenemos que tener una política de sensibilizar, sin demonizar al inmigrante, que al final viene a buscarse la vida como todos. Es un sueño duro de conseguir, no te van a regalar nada.

Yo creo que a nadie le gusta abandonar su país, su zona de confort, sus amigos… pero claro, si quieres tener un futuro hay que arriesgar. Yo salí en avión de Cuba pero también estuve en una lista para irme en una lancha a Estados Unidos.