La comunidad energética El Sol de La Graciosa pide un plan energético de respaldo tras el nuevo apagón

El colectivo reclama sistemas de almacenamiento y energía solar que permitan mantener el agua, el centro de salud y otros servicios esenciales cuando falle la conexión eléctrica de la isla

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La comunidad energética El Sol de La Graciosa ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del suministro eléctrico de la octava isla tras el apagón registrado en la noche del sábado al domingo, que dejó a La Graciosa sin electricidad y también sin agua.

Según señala la comunidad en un comunicado, varios vecinos observaron poco antes del corte un fogonazo en una torre situada en la zona baja de El Risco, en un lugar de difícil acceso. Al fallo eléctrico se sumó la interrupción del suministro de agua, ya que el sistema de bombeo de Caleta de Sebo depende de la electricidad.

La avería se produjo, además, en pleno domingo de agosto, cuando La Graciosa registra uno de sus mayores niveles de ocupación, actividad comercial, restauración y alquiler vacacional. «Parece que el ‘plan B’ vuelve a consistir en esperar, cruzar los dedos y confiar en que el único sistema del que depende toda la isla pueda repararse cuanto antes», denuncian.

Desde El Sol de La Graciosa consideran que este nuevo episodio pone de manifiesto un problema que vienen denunciando desde hace tiempo: la dependencia de una única conexión eléctrica y la falta de un sistema alternativo que pueda entrar en funcionamiento en caso de avería. «Una isla habitada, visitada cada año por miles de personas y con una realidad territorial tan singular no puede seguir dependiendo de una sola línea sin contar con sistemas de respaldo. No pedimos lujos ni ciencia ficción. Pedimos planificación, seguridad y unas infraestructuras acordes con las necesidades reales de la población», reclaman desde la entidad.

“Llevamos con un sistema eléctrico precario para la isla de más de 40 años de antigüedad, poniendo parche sobre parche”, señala Nahum Cabrera, presidente de la comunidad energética.

Energía solar y baterías como respaldo

La organización reclama a las administraciones y entidades responsables la puesta en marcha de un verdadero plan de contingencia energética.

Entre sus propuestas está el denominado GRID de El Sol, un sistema basado en placas fotovoltaicas instaladas sobre cubiertas de edificios y espacios públicos, acompañado de sistemas de almacenamiento mediante baterías.

El objetivo no sería únicamente producir energía renovable, sino disponer de una reserva que permita mantener funcionando los servicios más importantes cuando se produzca un corte. Entre ellos, los sistemas de desalación, almacenamiento y bombeo de agua, el centro de salud, las cámaras frigoríficas de la Cofradía de Pescadores, las telecomunicaciones, los servicios de emergencia y los futuros sistemas de saneamiento.

Como alternativa o complemento, la comunidad propone instalar baterías de gran capacidad conectadas a la red general, capaces de mantener temporalmente el suministro de la isla y recargarse también con energía solar producida en azoteas y espacios públicos.

Desde El Sol de La Graciosa insisten en que la isla cuenta con suficientes horas de sol, superficies aprovechables y una comunidad dispuesta a participar en un modelo energético más autónomo.

La comunidad reconoce el trabajo de los equipos encargados de reparar la avería, especialmente por las dificultades de acceso a la zona, pero advierte de que recuperar el suministro no resuelve el problema de fondo.

Su petición es que todas las partes implicadas se sienten a diseñar y financiar una solución estable que permita estar preparados para futuras incidencias.

Porque, como resumen desde la comunidad energética, “en pleno 2026, depender de un único cable no es un plan energético. Es, sencillamente, tentar a la suerte”.