El programa Raíces del Cambio – Epicentro Lanzarote, ha concluido este pasado viernes con la entrega de diplomas a los participantes y con un balance muy positivo, consolidándose como una iniciativa de referencia para la mejora de la empleabilidad y la inclusión social a través de la colaboración entre el sector público, privado y el tercer sector.
Desde su puesta en marcha el pasado 13 de abril y hasta su finalización el 8 de mayo, el programa ha contado con cuatro semanas de formación, distribuidas en competencias transversales, formación teórica en agricultura, frutería y jardinería, así como formación práctica en puestos de trabajo. Este enfoque integral, ha permitido a los participantes adquirir no solo conocimientos técnicos, sino también habilidades clave para su desarrollo personal y profesional.
“Raíces del Cambio – Epicentro Lanzarote”, concluyó con la formación exitosa del 89% de sus participantes, partiendo de la cifra inicial todos ellos derivados de entidades del tercer sector —Tribarte, Adislan y El Cribo—, cuyo acompañamiento ha sido fundamental para el desarrollo del itinerario formativo.
Uno de los resultados más destacados ha sido la inserción laboral directa del 38% del alumnado, con la contratación durante el propio programa por parte de las empresas Grupo Chacón y Lanzarote Golf, del Grupo Martinez Abolafio. Un dato que evidencia el impacto real del proyecto y su efectiva conexión con el tejido empresarial insular.
La fase práctica se desarrolló en empresas comprometidas con la formación y la inclusión, Lanzarote Golf, Villas Alondra y Grupo Chacón, cuya implicación ha sido clave para acercar a los participantes a un entorno laboral real.
Esta iniciativa ha sido impulsada por Grupo Chacón, La Buena Huella y la Fundación Martínez Abolafio, contando además con un importante respaldo institucional, por parte del Cabildo de Lanzarote y la Dirección General de Juventud del Gobierno de Canarias. Esta alianza demuestra el valor de la sinergia público-privada y del tercer sector, como motor para generar oportunidades reales de empleo e inclusión social.
Más allá de los datos, desde la organización se destaca el alto nivel de compromiso de los participantes, reflejado en su puntualidad, constancia, capacidad de trabajo en equipo, paciencia y apoyo mutuo, valores que han marcado el desarrollo del programa y su éxito. Además, representantes del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Lanzarote destacaron la importancia de este tipo de programas para fomentar el empleo y la inclusión social, especialmente entre jóvenes y colectivos en situación de vulnerabilidad; y la presidenta de la Fundación Martínez Abolafio, Katy Martínez, subrayó que el proyecto “ha sido una oportunidad real para demostrar que la colaboración entre lo público, lo privado y el tercer sector puede generar cambios que transforman vidas”.
Tras los resultados obtenidos, la Fundación Martínez Abolafio y las entidades impulsoras trabajan ya en la puesta en marcha de una nueva edición del programa a lo largo del año, con el objetivo de seguir ampliando su impacto y generando nuevas oportunidades en la isla.




