La empresa Dimagaza, que venía explotando la actividad acuícola en la costa de Playa Quemada mientras trataba de renovar la concesión administrativa otorgada en 2000 a Yaizatun por 20 años, ha anunciado este miércoles su cierre y un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), una noticia que adelanta en el día de hoy CANARIAS7.
La presidenta del Cabildo de Lanzarote, María Dolores Corujo, ya avanzó el pasado mes de octubre que estas jaulas marinas tenían los días contados y que serían definitivamente desmanteladas próximamente.
El Ayuntamiento de Yaiza había solicitado en diversas ocasiones a la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias el cese inmediato de esta actividad frente al litoral de Playa Quemada tras la finalización de la concesión administrativa, denunciando además en diversas ocasiones, apoyado en los resultados arrojados por varios estudios ambientales encargados a empresas reconocidas, la contaminación orgánica asociada a la actividad y el deterioro en concreto que estaba sufriendo su fondo marino, que ha propiciado también que la localidad sureña venga recibiendo en los últimos años la Bandera Negra que otorga Ecologistas en Acción.
Esta actividad se inició en Playa Quemada en 2001 con el cultivo de lubina y dorada y no del engorde de túnidos aprobado inicialmente, y en 2016, ante las reiteradas quejas de los vecinos de Playa Quemada y siendo el actual alcalde, Óscar Noda, concejal de Medio Ambiente, se solicitó una investigación a la empresa Elittoral, actualizada en 2017, que analizara la actividad y sus consecuencias, informes que ya entonces desprendían claros indicios de contaminación.
Desde ese momento, el Consistorio sureño no ha cesado en su lucha para tratar de paralizar la actividad y ha solicitado en reiteradas ocasiones a los órganos competentes que la empresa responsable de las jaulas marinas se encargue además de la limpieza y recuperación del fondo marino afectado.



