El autismo, una realidad ‘silenciosa’

    Cartel Autismo
    Hoy, 2 de abril, celebramos el Día Mundial del Autismo, un trastorno ‘silencioso’ -no muestra señales físicas- que es muy difícil de detectar a simple vista y cuyo conocimiento es necesario promover visibilizando la realidad y necesidades de las personas que lo padecen y sus familiares, ya que son numerosos los prejuicios con los que tienen que lidiar a diario para hacer entender su situación, algo que se convierte en un verdadero impedimento cuando se trata de profesionales poco o nada informados.
    Por este motivo, ante comportamientos extraños o fuera de lugar, en lugar de mirar con prejuicios recomendamos que se planteen si esas personas necesitan que nos adaptemos a sus circunstancias, ya que quizás ellos no puedan hacerlo.
     
    En la actualidad 1 de cada 110 niños son diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y de todos depende que la convivencia y la inclusión en la sociedad sea real y beneficiosa para todos.
     
    A continuación detallamos un listado de mitos sobre el Autismo, recogidas en la web de infortea.com, para ayudarles a conocer mejor este trastorno:
     
    El Autismo no es:
    • NO ES una enfermedad.
    • NO ES contagioso.
    • NO ES la consecuencia de un bloqueo afectivo debido a una educación inadecuada.
    • NO ES culpa de los padres.
    • NO ES siempre sinónimo de altas capacidades intelectuales.
    • NO ES siempre sinónimo de bajas capacidades.
    • NO ES una incapacidad absoluta para mostrar afecto y relacionarse.
    • NO ES un comportamiento por el que una persona normal se “aisla” voluntariamente
    del mundo externo.
    • NO ES un trastorno que impide aprender.
     
    Pero más allá de la negatividad, yo añado que el autismo:
    • SÍ ES una expresión de cariño puro y sincero.
    • SÍ ES un ejemplo de constancia.
    • SÍ ES tener capacidad de aprendizaje para toda la vida.
    • SÍ ES una perspectiva de la belleza del mundo diferente.
    • Sí ES situaciones cómicas y divertidas.
    • SÍ ES tener a veces habilidades asombrosas.
    • SÍ ES una manera de relativizar nuestros problemas.
     
    En momentos tan duros que vivimos con el #COVID-19, imaginad cómo es el día a día para ellos. Ellos no entienden qué es un virus, por qué no pueden tocar a sus familiares que están enfermos o por qué les prohíben salir de casa. Además, las rutinas diarias que les calman no las pueden realizar. Y cuando todo esto acabe, el proceso de volver a la normalidad, que para todos será un esfuerzo, para ellos lo será mucho más.
    Ser una sociedad solidaria también es ser comprensivos cuando nos encontremos algunas situaciones difíciles con personas con TEA.