Su incansable lucha para que Playa Blanca tuviera una biblioteca tuvo recompensa, la apertura de la misma dos años después, en 2012, pero no se conformó con ello y continuó sembrando y fomentando la cultura en el municipio, entre grandes y chicos, a base de talleres, cuentacuentos, presentaciones y actividades literarias diversas, además de materializar otro de sus sueños, abrir su Librería Barco de Papel. Este viernes, casi una década después, la comunidad sueña reconocía la gran labor de Javier Caídas bautizando la biblioteca con su nombre en un sencillo y emotivo homenaje póstumo.
Las medidas contra el covid no permitieron un acto multitudinario, ni tan siquiera una pequeña fiesta para celebrar como a él siempre le gustaba hacer, rodeado de cultura pero con algo de comida y bebida para después compartir y departir, pero si el mismo Javier hubiera podido elegir fecha, no hubiera sido otra que un 23 de abril, Día del Libro.
Su hija, Miranda Caídas, se encargó de descubrir el nuevo nombre de la biblioteca tras unas breves palabras del concejal de Cultura, Daniel Medina, que recordó la gran labor de Javier, «un hombre que con su quehacer honró la cultura». Un caluroso aplauso de amigos, compañeros de la Asociación Cultural Castillo del Águila y representantes de todos los partidos de la Corporación Municipal cerró el acto.
Así, desde este 23 de abril de 2021, la Biblioteca de Playa Blanca pasa a llamarse Biblioteca Municipal Javier Caídas, un reconocimiento que la sociedad sureña pidió a gritos al conocerse su triste e inesperado fallecimiento en 2019 y que el Pleno del Ayuntamiento de Yaiza aprobaba por unanimidad un año después. Un más que merecido homenaje para que su legado quede siempre en el recuerdo de los vecinos de esta localidad que tanto amaba y por la que tanto luchó para que pudiera disfrutar de una vida cultural activa, cercana y accesible a todos.
Javier se apagó para siempre pero su llama permanecerá viva eternamente y Playa Blanca siempre le estará agradecida.





