La suma de pequeños detalles son los que consiguen, en muchas ocasiones, que algo sea diferente, sorprendente y cautivador, y así son las Cenas de una Noche de Verano, cada una distinta, repleta de pequeños detalles y matices distintos, chefs, estilos y menús que varían, convirtiendo cada una de ellas en una experiencia única e irrepetible.
Son noches para ir con calma, a saborear cada detalle, despacio, atendiendo las indicaciones del chef y la historia de cada creación para dejarse llevar por los recuerdos que evocan, recreándose en cada matiz, porque aunque el plato sea el mismo, de esta manera sabe mucho mejor.
Este festival gastronómico que disfruta Playa Blanca durante el periodo estival se inició con la propuesta de Dailos Perdomo el pasado 14 julio y continuó con Rubén Darío (Citurna), chef que ya se ha hecho con un destacado hueco en el sur gracias a sus elaboraciones con pinceladas de distintas partes del mundo.
Mariana Hernández (La Gatera) cogió el testigo con un esplendoroso debut en las Cenas de verano del Chiringuito Tropical, convirtiéndose en la chef revelación de este año porque, aunque todavía nos queda mucho por ver y saborear, la palmera que aspira a convertirse en septiembre en Mejor Cocinero de Canarias 2022 se ganó el favor de los comensales de manera abrumadora, consiguiendo ya reservas para la próxima edición y una legión de nuevos admiradores dispuestos a visitar su restaurante en la Isla Bonita, en el que su principal ingrediente, asegura, “es el cariño”.

Y de cariño va sobrado también el maestro Yeray Gil (Primario), reciente ganador del I Campeonato de Enyesques de Lanzarote, quien firmó con nota este pasado jueves el cierre del mes de julio con su particular oda a la gastronomía de la Isla, combinando a la perfección tradición y modernidad con aires exóticos, pero otorgando siempre especial protagonismo al producto local. Su propuesta, que tuvimos la fortuna de disfrutar en primera persona, incluyó una deliciosa Goyza de atún de la Bocaina, una espectacular combinación de mar y tierra con jurel curado y brevas a la brasa, un exquisito carabinero de la isla asado con salsa thai o un delicioso Saam de cochino negro que se deshacía en boca mientras uno terminaba de derretirse por dentro. Un maestro de la reinterpretación de platos cargados identidad, con bocados llenos de tradición, muy equilibrados, y sin perder de vista el sabor tradicional.

Gracias Yeray por una noche absolutamente impecable y gracias Luis Benito por acercarnos un pedacito de otras cocinas a través de estas fantásticas veladas en las que nada queda al azar y todo suma, desde el escenario con sus inmejorables vistas, las melodías de Carlos y su saxo, la cuidada decoración de la mano de EG Interiorismo, la impecable atención del gran equipo del Chiringuito Tropical y las creaciones de estos magníficos chefs que son arte en estado puro.
Cada nueva experiencia es un nuevo éxito porque las Cenas de una Noche de Verano son mucho más que una cena.
El festival gastronómico del Chiringuito Tropical continúa este mes de agosto con once nuevas propuestas de ocho chefs distintos, entre las que se incluye una vegana a cargo de Joao Faraco, y dos cenas más en septiembre que cerrarán esta edición.



